El Transporte Urbano y la Innovación Tecnológica


En ciudades como Bogota la movilidad es un caos.

En muchas ciudades en crecimiento la movilidad es un caos, y los sistemas de transporte público de buses urbanos se consideran como la única forma de moverse para la mayoría de los ciudadanos. En el contexto Latinoamericano, desde las ciudades céntricas hasta las más pequeñas se evidencia la ineficiencia y la poca fiabilidad del servicio, que muchas veces es provocado por falta de información que debe ser recolectada en tiempo real que permita desarrollar modelos de transporte y predecir el tráfico con anticipación. Sin embargo, una nueva forma de moverse ha surgido gracias a la economía compartida y el uso de aplicaciones móviles que permite compartir recursos de una forma óptima y oportuna en el transporte además se visiona un futuro con autos autónomos y uso del Big Data para optimización y toma de decisiones.

Introducción

El transporte público ofrece claros beneficios para quienes lo usan; y colectivamente para todos los ciudadanos, con benéficos en forma de desarrollo económico, reducción de la congestión, comunidades más habitables y atracción desarrollo en la ciudad, incrementando el valor de la propiedad a lo largo su infraestructura (APTA, 2014). Sin embargo, en muchas ciudades se han ignorado la facultades de la tecnología para mejorar servicos y resolver problemas en la implementación y mejoramiento del servicio para los usuarios de los sistemas de transporte público. Empezando por cosas muy elementales como el acceso a la información, que le facilite al usuario moverse a través del sistema, planificar, medir su tiempo y ser parte activa del crecimiento del sistema, siguiendo a modelos de monitoreo y evaluación en tiempo real del uso del sistema para optimización de rutas, frecuencias, transporte por demanda, paraderos, entre otras variables.

Problemática actual en el transporte

El crecimiento continuo de la población en las ciudades y el impacto causado por el número cada vez mayor de los vehículos, hace necesario crear un plan urbano adecuado con el fin de reducir al mínimo el tiempo de viaje y aumentar la calidad de vida de toda la población, la solución a esto principalmente radica en optimizar las rutas, la infraestructura, la retroalimentación con los usuarios, la frecuencia, entre otras variables en el transporte público urbano.

Dada la inoperancia del sector público, Como ejemplo en Colombia. Reporta la revista Semana para el año 2016, como “La mala hora del transporte masivo”, apelando que financieramente y operativamente los sistemas están en riesgo de colapsar y la banca ya los catalogó al sector de transporte masivo como de alto riesgo mientras los usuarios se quejan de un mal servicio.

Según el (World Bank, 2015) , cuando el sistema de transporte público urbano experimenta grandes dificultades, las consecuencias llegan a los hogares, las empresas, y a la comunidad urbana en general.

Las consecuencias negativas incluyen:

Salud y seguridad: los accidentes de contaminación y de tráfico son los principales problemas de salud pública, este último resulta en más de un millón de muertes al año.

El cambio climático: a nivel mundial, las emisiones del transporte acumuladas de gases de efecto invernadero están contribuyendo al cambio climático y el aumento de la demanda agregada de energía puede no ser sostenible.

El crecimiento económico: La congestión del tráfico pone en peligro la productividad y la competitividad de la ciudad.

Reducción de la pobreza: La congestión está haciendo servicios de transporte público mucho menos eficaz, reduciendo el acceso a las oportunidades económicas y que presenta una barrera para el erradicacion de la pobreza.

Afirman que si no se corrige, los altos costos de transporte, finalmente, afectan a todos los sectores de una sociedad urbana.

Falta de infraestructura, mala planeación de rutas y experiencia de usuario

Esto se debe en mayor medida a poca inversion en infraestructura física y tecnológica en la ciudades, muchas tienen sistemas de transporte público obsoletos que no satisfacen las necesidades la los ciudadanos y se debe a varios factores, como pueden ser la falta de infraestructura, mala planeación de rutas y poca experiencia de usuario.

En Colombia el último estudio del DANE sobre el transporte urbano indica que en el primer trimestre del 2016 cayó el número de usuarios movilizados en transporte público masivo frente a igual periodo del año pasado.

De 971 millones de pasajeros transportados se pasó a 963 millones. La justificación: usuarios cansados del mal servicio por los tiempos de espera, cambios de rutas, desconocimiento sobre cómo utilizar el sistema, terminan buscando otras alternativas para transportarse como los colectivos, incluso en el transporte individual existen usuarios buscan alternativas al Taxi usando aplicaciones que conectan a los conductores con los pasajeros mejorando la calidad de atención al usuario, precios y seguridad.

Algunas soluciones

Las aplicaciones han cambiado la forma en que la ciudades funcionan y ha nacido lo que llamamos la economía compartida que permite a personas obtener, dar o compartir accesos a bienes y servicios de una forma coordinada en comunidades basadas en servicios en línea.

Estas aplicaciones están transformando la forma en que la que las personas se mueven en más de 300 ciudades alrededor del mundo (Ricardo Valerdi, 2015) y la combinación de estas y economía compartida ha puesto a los gobiernos y a las personas a despertar e idear nuevas formas de mejorar la calidad de vida en nuestras ciudades, porque es capaz de proveer servicios por demanda bajando precios y aumentando la calidad del servicio gracias a las tecnologías móviles.

Economía compartida en el transporte

La economía compartida ha permitido nuevas formas de actividades económicas mediante la aplicación de innovaciones tecnológicas y sociales que reducen drásticamente los costos de las transacciones necesarias para compartir recursos subutilizados, tales como automóviles y apartamentos, esos sistemas minimizan el desperdicio y promueven el bienestar social. (T. Newcombe, 2015)

Estos nuevos tipos de actividades económicas difieren de aquellas que tradicionalmente son llevados a cabo en mercados establecidos. Dado que estos sistemas no existían en el momento en que se establecieron los marcos legales actuales, los legisladores no pudieron tener en cuenta las particularidades de estos. Entonces, esta disparidad entre la nueva realidad y la ley conlleva varias consecuencias negativas que no pueden ser eliminadas, o al menos mitigadas, sin revisar y actualizar los marcos legales.

Por lo tanto, hoy en día las autoridades competentes se enfrentan a obstáculos considerables a la hora de llevar a cabo esa revisión y establecer reglamentos que puedan establecer un equilibrio justo entre todos los competidores, en el caso del transporte, existe una disrupción entre estos nuevos servicios prestados por los mismos ciudadanos y los servicios ya establecidos como los taxis y buses por irregularidades en la ley.

Aplicaciones móviles

¿Entonces, ha quedado el transporte urbano en las ciudades fuera de la innovación tecnológica ?

José Daniel Muñoz y Luis Eduardo Olmos, físicos de la Universidad Nacional de Colombia con mucha experiencia en simulación resaltan que: “las Secretarías de Tránsito de país deberían medir datos en tiempo real, e invertir en Big Data. En Colombia, con las empresas telefónicas se podrían hacer estudios para analizar la información de los GPS de los celulares de los conductores y así simular los datos en la hora pico. Esto permitiría desarrollar modelos de transporte y predecir el tráfico con anticipación.” (Revista Semana, 2016).

Pero porqué no plantear un modelo basado en los mismos usuarios como por ejemplo lo hace la aplicación móvil Moovit que ofrece información de las rutas, buses tiempos de llegada, alertas y planificador de viaje por la ciudades donde opera.

El problema de Moovit radica en lo poco articulada que está con los sistemas de transporte masivo en Colombia y algunas ciudades de LatinoAmérica y lo compleja que es de utilizarse debido a que la aplicación no es muy intuitiva. Por ejemplo en Bogotá Moovit tiene dificultades mostrando información al usuario como afirma el diario Digital Enter.co “se supone que el programa debe mostrar que medios de transporte hay disponibles cerca a mi ubicación pero esto no ocurre. Por el contrario, debe ser el usuario quien escoja sin saber si es más eficiente un alimentador, un bus troncal, o un bus colectivo del SITP.

Esto, en vez de ayudar, puede despistar aún más al transeúnte promedio que por lo general prefiere todo ‘masticado’, algo que es bastante complicado teniendo en cuenta lo complejo del sistema integrado de transporte público de la ciudad.”

Además Moovit no trabaja en conjunto con las empresas prestadoras del servicio de transporte público, entonces no hay forma de retroalimentación del sistema si la solución es solo para el usuario.

Actualmente las ciudades están demandando servicios inteligentes para lo que sea denominado “smart cities” BBVA News (2016), del lado del transporte público un forma de aumentar la eficiencia es haciendo seguimiento en tiempo real del sistema de transporte público, esto aumentaría la planeación de forma sustancial para el usuario, sin embargo, esto representaría costos de implementación en infraestructura para el seguimiento. Una alternativa para esto es utilizando un modelo de crowdsensing, siguiendo el modelo de Moovit.

Añadiendo una aplicación/plataforma/API que sea autosostenible y puedan utilizar los pasajeros, conductores de buses, empresas prestadoras del servicio público que logre recolectar datos en tiempo real, facilita el análisis del Big data y que además empodere al usuario final mejorando así la calidad del servicio.

Uno de los grandes problemas de las ciudades en crecimiento es el tráfico, algunas ciudades utilizan sistemas de tráfico inteligentes (7 Internet of Things innovations that improve cities, 2016), con análisis de congestión vehicular y cambiar dinámicamente el tiempo en los semáforos, otras desarrollan aplicaciones móviles para empoderar a los ciudadanos con información en tiempo real de los sistemas de transporte.

Otras aplicaciones han propuesto modelos disruptivos como Lyft y Über (Lyft’s search for a new mode of transport, 2015), que usado funciones de geolocalización conectando smartphones a conductores propietarios que disponen su automóvil a un tercero, como una forma de economía de servicios compartidos entre personas.

El futuro del transporte

Hacia dónde van las ciudades en cuestión de transporte urbano?

Actualmente existen alrededor de 15 billones de dispositivos conectado en la internet de las cosas, con 5.5 millones nuevos conectados cada dia. (Pfister, C, 2015).

El impacto del uso de aplicaciones móviles en estos dispositivos ha llevado a la industria del transporte a cuestionar y responder a estos factores de cambio que han influenciado la movilidad, y toma de decisiones en la ciudades en cuestión de infraestructura y planeación, algunos son:

  • El internet de las cosas
  • El Big data
  • La Masificación de servicios de comunicación
  • Las Ciudades inteligentes
  • Los vehículos autónomos

Veamos cómo algunos de estos factores aportan al desarrollo del transporte urbano del futuro.

Big data y Crowdsensing

Para mejorar cualquier sistema se requieren mediciones de este, eso es un hecho, el transporte en una ciudad es un sistema complejo y tomar medidas constantemente sería costoso e inviable hace unos años, ahora con las tecnologías ubicuas es posible realizar esto gracias a la gran capacidad de computación actual y el poder de procesamiento para toda esos datos que es a lo que actualmente le llamamos Big Data. Con el Big Data la ciudades pueden hacer que los indicadores que sean más precisos e incluso desarrollar nuevos paradigmas de transporte con el análisis de esos datos. (Caitlin, 2015). En el campo científico se están proponiendo modelos , que a base de crowdsensing y análisis de patrones en redes de tránsito (Agostino Nuzzolo, 2015), busquen la ruta más óptima para un usuario y aprenda de sus movimientos y preferencias para así realizar una inteligencia artificial colectiva que tome decisiones en cuanto a la forma de moverse en la ciudad.

Existen muchas formas de aprovechar la proliferación de estos dispositivos ubicuos, estos pueden ser recolectados a través de un conjunto disperso de sensores (por ejemplo, los disponibles en teléfonos inteligentes) pueden ser utilizados simultáneamente para calibrar modelos y medir el impacto de nuevas políticas e infraestructura. En general, la tecnologías de la información y la informática tienen mucho que ofrecer para un futuro sostenible.(Mayer, 2014)

Los recientes avances tecnológicos han aumentado la disponibilidad y disminuido el precio de los sistemas GPS, lo cual ampliará enormemente la capacidad de recolectar datos más detallados sobre viajes en todos los modos, Y también proporcionan la posibilidad de recopilar datos sobre un espectro más amplio de pasajeros (por ejemplo, aquellos que no son conductores). Esto es sólo un ejemplo de la creciente disponibilidad y asequibilidad de estos sensores distribuidos que pueden utilizarse para recopilar datos para el apoyo de indicadores en transporte urbano. La creciente disponibilidad de sensores pequeños y económicos y las gran capacidad de almacenamiento de datos, así también, como la disminución de los costos de comunicación y envío de estos datos a las usuarios interesados, ha ampliado considerablemente el alcance para el desarrollo del transporte en las ciudades del futuro.

Self Driving

La búsqueda de las ciudades por un sistema efectivo de transporte ha sido uno de los temas más relevantes en los últimos años, grandes compañías de software como Google, Tesla, Uber están trabajando en nuevos proyectos para hacer esto posible.

Según el departamento de transporte de Estados Unidos (NHTSA) en su política regulatoria de vehículos autónomos de Mayo 2013, define a los a estos en varios niveles dependiendo de la complejidad de sus funciones:

  • Nivel 0 (Sin automatización): El conductor está en completo control del vehículo y es responsable del monitoreo de la carretera y la condiciones de tráfico.

  • Nivel 1(Automatización de funciones específicas): El vehículo tiene una o más funciones de control automáticas específicas (frenar, acelerar, direccionar), pero el conductor mantiene el control del vehículo.

  • Nivel 2 (Automatización de funciones combinadas). El vehículo tiene al menos dos funciones de control primarias diseñadas para trabajar en conjunto para liberar al conductor del control de esas funciones pero el conductor sigue siendo responsable del control de la carretera.

  • Nivel 3 (Automatización de conducción automática limitada). El conductor renuncia a todas las funciones de conducción bajo un tráfico específico u otras circunstancias ideales, pero es capaz de reanudar el control una vez que esas condiciones no existan.

  • Nivel 4 (Automatización Automática Total). El vehículo está diseñado para que este realice todas las funciones principales de monitorear y conducir durante todo el viaje.

El interés del gobierno y de las empresas privadas el esta nueva tecnología se de debe a que nos hemos dado cuenta que construir carreteras e infraestructura para carros privados se ha convertido en un problema insostenible a largo plazo, y por esto muchos autores agregan que las ciudades deben enfocarse en incluir sistemas autonomos de conduccion en el transporte publico(taxis, buses, trenes) para crear lo que se llaman las ciudades inteligentes.(Graeme, 2016).

Otro avance importante que se está haciendo en ese sentido es el desarrollo de un protocolo de comunicación entre vehículos, llamado V2V que según la NHTSA, en un comunicado de prensa realizado en febrero de 2013, sugirió que la tecnología V2V “mejoraría la seguridad al permitir que los vehículos ‘conversen’ y, en última instancia, se eviten muchos choques ya que se estaría intercambiando datos básicos de seguridad, como la velocidad y la posición, diez veces por segundo.”

Conclusión

Sin duda alguna el transporte público siempre ha sido un factor determinante en la calidad de vida de las personas y la economía de las ciudades por eso es muy importante modernizar este sector y desarrollar soluciones que mejoren el servicio para el usuario y facilite la operación para el prestador del servicio. Dado el aumento de la conectividad y la omnipresencia de las tecnologías móviles lograr tener un impacto positivo es posible es este sector y tener una mejora calidad de vida en las ciudades del futuro.

También tendremos que pensar como regular estas nuevas tecnologías y cómo hacer que nuestra ciudades sean sostenibles y la economía pueda alcanzar un equilibrio y definitivamente las empresas privadas y el gobierno deben trabajar en conjunto.

PS: Mi aportorte al respecto de esta problematica, como una solucion de transporte compartido para Taxis tradicionales llamada Voier, y Riddo, pensada para ser Open Soruce actualmente en desarrollo.

Voier - https://play.google.com/store/apps/details?id=co.globinn.voiertaxi Riddo - https://play.google.com/store/apps/details?id=co.riddo.driver

Referncias
  • APTA, Transit Facts. Year Review, 2014.
  • La mala hora del transporte masivo en Colombia. Semana, 2016.
  • World Bank, Urban Transport. 2015.
  • Ricardo Valerdi , Ride-sharing apps go beyond transporta- tion . Industrial Engineer: IE, 2015.
  • T. Newcombe, A growing number of cities are directly ben- efiting form the sharing economy . Government Technology, 2015
  • La ciudad está tan congestionada que la gente maneja por los barrios. Entrevista Semana, 2016.
  • BBVA NEWS, 7 internet of things innovations that improve cities. M2 Presswire, 2016.
  • Bradley, R. Lyft’s search for a new mode of transport. Technology Review., 2015.
  • Caitlin D. Cottrill and Sybil Derrible, Leveraging Big Data for the Development of Transport Sustainability Indicators. Journal of Urban Technology, 2015.
  • Agostino Nuzzolo, Comi Antonio and Luca Rosati. New Methods of Trip Planning for Travelers of Advanced Public Transport. Intelligent Transportation Systems (ITSC), 2015.
  • Mayer-Schonberger and Cukier, K. Big data: a revolution that will transform how we live, work, and think. Boston: Mariner Books., 2014.
  • Graeme Bampton and Dalene Campbell, Autonomous Transport, the future is now. SAICE, 2016.
  • Pfister, C, Getting started with the Internet of Things. Beijing: O’Reilly, 2015.